Si yo pude encontrarlo, vos tambien podes

En mis cursos siempre repito que “El gran problema de las personas es que no saben lo que quieren”. Yo fui descubriendo a través de los años qué es lo que realmente quería y luego de tenerlo claro en mi mente y sin darme cuenta, un día estaba llevando a cabo lo que para mí era “el proyecto ideal” , no tomé conciencia hasta un tiempo después de que tenía en mis manos ese producto que para mi era “el producto perfecto”.

Si has leído alguno de mis libros debes saber que yo era cocinera antes de convertirme en escritora, coach y conferencista, pero la historia comenzó mucho antes de eso.

Desde mis comienzos he sido vendedora, he comercializado productos de belleza, zapatos, productos de control de peso, celulares, cacerolas, todo lo que se podía vender, yo lo vendía.

En algún momento comencé a soñar con tener “mi propio producto, el ideal” para cuando llegué a la telefonía celular, ya estaba cansada de depender del producto que fabricaba otro y de la reparación que realizaban otras personas, sentí como que siempre yo era la “cara visible” de personas irresponsables y que si yo fabricaba mi propio producto no iba a tener que “depender” más de otras personas.

Cuando comencé a cocinar, hacía viandas, servicios de lunch, huevos de pascuas, era genial, yo tenía mi propio producto, tomaba el compromiso de la entrega, podía cumplir sin depender de nadie más.

Fue cuando comprendí que mi producto tenía “fecha de vencimiento” y eso hacía que no tuviera la posibilidad de ser fabricarlo de forma masiva, entonces me di cuenta de que lo ideal era tener un producto propio que no venciera y que pudiera llegar a muchas personas.

Hacía algunos años había trabajado como vendedora independiente de una empresa multinivel, una forma de comercialización que me encanta, de la que escribiré en algún capítulo de este libro. Ese producto tenía “regalías hereditarias”, entonces mi producto ideal iba tomando forma en mi cabeza: “Un producto propio, sin fecha de vencimiento, que sea de alcance masivo y que tengas regalías que pudiera heredar a mis hijas”

Por supuesto que no tenía idea de cuál podía ser ese producto ideal, pero sabía qué era lo que quería, pasaron los años y tuve la necesidad de compartir lo que había aprendido sobre la ley de atracción, había visto el documental de El secreto, me puse a investigar y a hacer cursos porque yo necesitaba un cambio en mi vida, lo que necesitaba era hacer funcionar esa ley de atracción en mi diario vivir.

Cuando comencé a tener resultados, sentí que las personas tenían que conocer esa ley universal, pero no me animaba a hacerlo porque creía que yo tenía que cumplir todos mis sueños para comenzar a escribir, siempre cuento que una amiga me dijo “Andrea, si quieres escribir, escribe, si vas a esperar tener todos tus sueños cumplidos para hacerlo, no vas a escribir nunca.

Y lo hice, armé el curso “Atrae tus sueños” y lo subí a una página gratuita, allí comenzó la magia, lo único que tenía era una dirección de email donde las personas comenzaron a escribirme “Andrea, que bueno el curso, queremos saber más”.

Así fue como en mis ratos libres escribía para ellos, un día una persona me dijo ¿Por qué no compilas todo lo que has escrito y lo envías a una editorial? Entonces encontré a una persona que no veía hacía muchos años que me dio dos nombres de editoriales, por supuesto que una era Kier.

Escribí al editor y le dije que tenía “Un libro sobre la ley de atracción” el editor me dijo “Libro de la ley de atracción ya tenemos, pero si quieres lo puedo leer”

A mí me parecía maravilloso que un editor quisiera leer mi libro, a los veinte días me envío un email que cambió mi vida, el correo decía: “Tu libro no es solo bueno sino necesario por los ejercicios prácticos, la editorial está dispuesta a publicarlo. Lo primero que tienes que hacer es reescribirlo en neutro porque llegará a todos los países de habla hispana”

Así fue como nació “La ley de la atracción en ejercicios” el que yo llamo con amor, el libro de la cocinera.

Así fue como un día me di cuenta de que tenía “El producto de mis sueños”, era mío, no tenía fecha de vencimiento, es de alcance masivo y tiene regalías que mis hijas heredarán”.

Las personas me preguntan ¿Cómo hiciste para lograr todo lo que has logrado? A veces pienso que las personas creen que fue fácil o de un día para el otro, pero no fue así, es por eso que en este libro compartiré todo lo que aprendí y más, sobre cómo comenzar el proyecto de tu vida, el emprendimiento que quieras, cómo lograr el éxito en todo lo que emprendas, porque sé que es posible, si yo pude, tu puedes, eso te lo aseguro.

Andrea Bruno

 

 

 

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