En lo que piensas te conviertes

 

 

Esta es para mí una ley dentro de la Ley de la Atracción. En lo que tu mente esté enfocada, es lo que motivará tus sentimientos, tus vibraciones.

Sabes por la regla básica de la ley de la atracción que el conjunto de pensamientos mas vibraciones que tu cuerpo emite, dan como resultado lo que estas atrayendo. El día que comprendas que en este universo infinito en el que vives cada pensamiento pone algo en movimiento, llegarás a comprender en su totalidad la ley de la atracción.

Los pensamientos te fortalecen o te debilitan, tus pensamientos te dan energía o te la quitan, para poder crear, tienes que limpiar tu vida de los pensamientos que te debilitan. El gran secreto dentro de El Secreto es el poder que tienes de cambiar esa manera de sentir, cambiando tu enfoque, cambiando los pensamientos que ocupan tus días.

Lograr que en medio de circunstancias no gratas, tu pensamiento este enfocado en algo que te haga sentir bien, es el secreto que hará que cambies tu manera de atraer. Observar cosas que te hagan sentir bien es cargar las baterías de tu centro de atracción.

Busca deliberadamente sentirte mejor y lograrás tener la energía necesaria para atraer todo lo bueno a tu vida.

Debes tener en cuenta que, siempre, lo que pides ya ha sido creado. Si quieres tener un nuevo trabajo, ese trabajo ya existe; si quieres dinero, él ya también existe: lo que tienes que lograr es que se manifieste en tu vida.

Todo lo que ha sido creado y todo lo que forma parte de tu realidad, es producto de lo que piensas. El día que tomas conciencia de esta verdad absoluta, tu vida comienza a cambiar.

Diseña tu vida como si comenzaras de nuevo. Mira tu vida como si fueras un espectador, toma distancia, mira lo que no quieres en ella y, como si estuvieras dibujando, coloca en ese diseño todo lo que sí quieres. Piensa en ello; pensar en algo es poner tu energía allí y los resultados te sorprenderán porque, no lo olvides, “tus deseos son órdenes”.

De mi libro La Ley de la Atracción en ejercicios
Andrea Bruno.

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